Encuentro Académico UTEM - PUCV

“Análisis y Desafíos del  Transantiago”

 

 

El presente documento corresponde al informe final de un proceso participativo que ha emprendido la Escuela de Transporte y Tránsito de la UTEM, en conjunto con la Escuela de Ingeniería de Transporte de la PUCV; el cual se realizó el 15 de Marzo de 2007, en la Sede Macul de la Universidad Tecnológica Metropolitana, y que tuvo por finalidad realizar un encuentro de carácter académico para realizar un análisis del Transantiago, con la participación y contribución de académicos y alumnos de ambas casas de estudios.

 

Por la amplitud y complejidad del tema, las actividades se limitaron al análisis de tres temas:

 

I.                    Institucionalidad del Transporte Urbano

II.                 Análisis de la 23 medidas anunciadas por la Presidenta Michelle Bachelet 

III.               Tarificación

 

I.  INSTITUCIONALIDAD.

 

De acuerdo al programa de trabajo del Seminario de Transporte “Análisis y Desafíos del Transantiago” la Comisión de Institucionalidad.

 

Participantes en el Grupo de Trabajo

 

Renato Buchheister Fluhmann. Moderador.     UTEM

Fernán Conrads.                                 Secretario        UTEM

Fernando Guzmán.                                                      PUCV

Carlos Cornejo.                                                          UTEM

Esteban Arancibia.                                                      UTEM

Rodolfo Carrasco.                                                      UTEM

Juan Jonquera.                                                PUCV

Juan Sánchez.                                                             PUCV

 

Inicio de sesión de trabajo a las 15:00 hrs. con término a las 16:45 hrs. del día 15 de marzo del año 2007, los cuales toman acuerdo en los siguientes puntos y observaciones:

 

  1. Entregar una adecuada definición de Transporte, dando un marco teórico en relación a las cargas y personas (para que, donde y cuando) que son transportadas y que ésta sea de una claridad tal, que pueda ser comprendida por los ciudadanos.

 

Observación:

Se acuerda que esta definición debe ser desarrollada desde un punto de vista de un profesional en la materia, Don Renato Buchheister.

 

  1. Se clarifica la necesidad imperiosa de llevar a cabo la creación de una Política de Transporte a nivel nacional, que Chile carece y necesita hace años. Tal Política debe abarcar y contemplar todos sus modos y de forma colectiva, dando un énfasis al transporte de carga y el transporte público.

 

  1. Se estima pertinente reformular y aclarar, si fuese del caso, las funciones que al Ministerio de Transporte le competen, debiendo fortalecer su rol de creador de Normas, dando un marco regulador y de aplicación para asegurar el cumplimiento de La Política Nacional de Transporte.
  2. poyo a la medida Número 23, anunciada por la Presidenta Michelle Bachelet, por la cual se acuerda proponer la creación de una nueva Institución de Servicio Pública, como es el caso de una “Empresa Regional Metropolitana”, que funcione a semejanza a una Súper - Intendencia.

 

  1. Esta propuesta se apoya en la Ley Nº 19.175 y la Constitución Política, que otorga el marco legal para llevar a cabo esta nueva Institución. Iniciativa que debe ser apoyada  por el Poder Legislativo. De esta manera se asegura la asignación de fondos requeridos.

 

Observaciones:

Unidad Metropolitana: Definida como unidad poblacional de acuerdo a una tasa de crecimiento, ésta deberá ser definida por el Ministerio de Transporte.

 

Observaciones Generales:

 

  1. Libro de consulta: Memoria de Titulo: “Propuesta Organizacional para una Autoridad Metropolitana de Gestión, Para El Transporte Público De Santiago”, Evelyn Herrera Contreras, UTEM.

 

  1. Institucionalidad del Cargo, para SEREMITT Región Metropolitana, Asesores, Directores de Transito, etc.

 

Proposiciones para la Comisión de Institucionalidad

 

1.         Antecedentes.

 

Desarrollando los acuerdos adoptados por la Comisión, según el acta de la sesión de trabajo del 15 de marzo del 2007, pero considerándolos en un orden de prioridad lógica, desde una mayor significación política, hacia resoluciones de preferente importancia para la gestión, proponemos entonces, como base para una discusión final, lo siguiente:

 

2.         Proposiciones.

 

2.1       Definiciones

 

Se acuerda solicitar como necesidad de máxima prioridad el definir en términos legales, los siguientes conceptos: Transporte y Tránsito.

 

Del mismo modo, es esencial oficializar por parte del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, un enunciado de texto refundido y único, para las Clasificaciones y Jerarquías Viales, aplicables en todo el territorio nacional. Al efecto, fijar un plazo de 90 días a este Ministerio, para que en concordancia con los decretos vigentes en los Ministerio de Obras Publicas y de Vivienda y Urbanismo, promulgue este enunciado unificado considerando además la inclusión de dos nuevas definiciones necesarias, actualmente no consideradas, de Vía Rápida Urbana y de Vía Urbana de Transporte. Ello también, precisando la condición actualmente vigente en la forma de “operación concesionada” para  cualquiera de estas calidades de vía.

 

Para dar cumplimiento al enunciado de la “Clasificación”, se tendrá en cuenta principalmente los parámetros de su diseño geométrico y las respectivas responsabilidades institucionales, para la realización del mantenimiento preventivo de señalizaciones y de pavimentos. Del mismo modo, para la concepción de los enunciados “Jerárquicos” se atenderá además de modo esencial, la función que tales vías deben cumplir en las gestiones de transporte, buscando optimizar la operación, eficiencia, economía y tiempos de viajes.

 

2.2       Políticas Nacionales de Transporte

 

Si bien es cierto que existen hoy algunos enunciados, conteniendo lineamientos generales adecuados, no lo es menos que carecen de amplitud, coherencia y globalidad necesarias para apoyar a los otros Sectores de las Cuentas Nacionales, de modo de alcanzar pronto el desarrollo que Chile precisa. Por tanto, se estima igualmente de urgencia, aprovechar la oportunidad legislativa planteada por el Ejecutivo, para:

 

“Crear y enunciar una Política General de Transporte, expresada con claridad en función de cada modo, fijando las intenciones políticas del Estado de Chile para lograr la integración multimodal deseable, indispensable para alcanzar el Desarrollo de la Nación.”

 

En las concepciones que se planteen, deberá fijarse con extrema claridad el ámbito que se prevé como política permanente del Gobierno para así señalar, el rol público y respectivamente el privado, que se debe cumplir para alcanzar el logro de la meta desarrollista antes enunciada, en especial contendrá explícitamente los incentivos y regulaciones, las responsabilidades y las normas de inversión para que esta acción conjunta resulte eficiente y exitosa.

 

2.3       Funciones y Atribuciones del Ministerio de Transportes

 

A la luz de los recientes y graves acontecimientos (10 de febrero del 2007) parece necesario redefinir y precisar las funciones y facultades del Ministerio de Transportes. Por tanto en especial, en el área del transporte urbano para las grandes aglomeraciones.

 

 Los siguientes puntos precisaran atención detallada:

 

_        Políticas: mantener actualizados sus textos y enunciados (para mediano y largo plazo) acordes con el devenir del Desarrollo Nacional. Quedando obligado a publicar en la red de Internet anualmente, lo vigente para el año siguiente.

 

_        Normativa: para asegurar la calidad total  en los servicios, considerando entre otros aspectos la seguridad, la comodidad y la eficiencia como objetivos necesarios.

 

_        Tecnologías: establecer una selección de éstas y también, los procedimientos constructivos convenientes con fines de optimización de la gestión, de la asignación y economía, en la operación de los medios.

 

Por otra parte, en relación con el establecimiento de Áreas Metropolitanas, según se plantea en el punto siguiente, es indispensable para correlacionar debidamente las medidas de tránsito (cuyo objetivo es optimizar los desplazamientos vehiculares) con aquellos que se refieren a las actividades del transporte terrestre (que atienden las necesidades del traslado de personas y cargas), que el MTT dicte normas para conseguir sus objetivos básicos de seguridad, circulación expedita para el tránsito, de modo que el transporte a su vez alcance los suyos de comodidad, eficiencia y economías dentro del concepto de servicio social.

 

Para lograr tal correlación deberá el MTT enunciar una norma que establezca que todo municipio del país cuya tasa de motorización sea menor o igual que 7 hab./veh. Deberá su Director de Transporte y Tránsito poseer el titulo profesional de Ingeniero de Transporte y/o Tránsito. En la misma norma se fijará el procedimiento para que municipios con tasa mayor que la indicada y menores recursos, deban contar con asesoría especializada de dichos profesionales, en calidad de “Comisión de Servicio” por convenio intermunicipal. El Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, también dispondrá de un reglamento interno regulando la forma en que alumnos de las Universidades que impartan las carreras antes citadas, puedan realizar prácticas profesionales dentro de la propia organización del Ministerio y/o los municipios del país, en especial para aquellas más alejadas dentro de los centros densamente poblados.

 

Finalmente aquellas aglomeraciones que hayan merecido la condición de Área Metropolitana, existirá la obligación, que de la totalidad de los municipios integrantes tengan Directores de Tránsito con el nivel profesional antes indicado, y que éstos se constituirán en un Consejo Asesor que actué como “facilitador técnico”, y que establezca relación obligada entre la Empresa Única de Transporte, cuya creación se propone en este documento, y las áreas locales de su administración técnica, de modo que, se produzca una adecuada relación entre la gestión del transporte y la transitabilidad de las áreas de los sectores de alimentación.   

 

2.4       Áreas Metropolitanas

 

Es indispensable para resolver los problemas de carácter económico y social, que se generan como consecuencia del crecimiento de las grandes aglomeraciones urbanas (centro de conurbación)  que han ocurrido en forma acelerada en diversos puntos del país, con especial y severas consecuencias en la capital Santiago; concebir desde ya, la definición legal del concepto “Área Metropolitana”. Se le definirá, en principios, como los fenómenos que aquejan una urbanización con una población de 1 Mh (millón de habitantes) o superior y en las que además, ocurran circunstancias que precisará el MTT en base a la auscultación de ciertos parámetros, como tasa de motorización, de accidentabilidad, índices de congestión -  contaminación y demoras excesivas en el tránsito privado y tiempos de viajes considerados inaceptables, por la población, respecto de los medios de locomoción colectiva (se dictaran normas acerca del procedimiento), para que con el acuerdo del Gobierno Regional y unanimidad de los municipios correspondientes, se pueda decretar tal condición para futuras áreas distintas del actual Gobierno Metropolitano de Santiago.

 

Establecida esta medida que reconoce la condición de “Área Metropolitana” es necesario generar un impulso para el desarrollo del transporte urbano que deberá encuadrarse “en soluciones integrales” lo que significa comprometer simultáneamente la operación, los equipos y los recursos (humanos, materiales y financieros) y frente a ello, contar con la correspondiente infraestructura vial y de servicios al usuario.

 

Como elemento conducente al objetivo anterior se configura la necesidad de realizar “Planes de Transporte Urbano”. Para conseguir la implantación de éste, a largo plazo, se requiere con urgencia desde ya una coordinación efectiva centralizada de todas las actividades desarrolladas por Organismos o Instituciones que tienen ingerencia en el transporte urbano.

 

Todas las soluciones mundialmente consideradas al efecto, significan la gestación de Un Organismo con la misión de centralizar “todas las actividades del sector”. Para que este Organismo no sea “otro más” en la Administración Pública, debe reflejar no solo las funciones a cumplir, sino que también la forma de generar sus propias políticas “que orientarán las funciones”. Ello significa un enfoque integral de éstas, exigiendo una ágil participación multidisciplinaría, con la concurrencia de todas las especialidades que tienen ingerencia directa e indirecta en el campo.

 

Como la expresión de estas ideas, internacionalmente comprobadas por más de tres décadas, coincide con exactitud en la proposición de medidas contenidas en el acápite nº 23 de la proposición de la Señora Presidente de la República, es que apoyamos vigorosamente tal intención en fondo y forma, aportando para esto último ideas básicas para su discusión.

 

Al efecto entonces, es conveniente recalcar que países desarrollados con exitosos métodos de transporte urbano metropolitano, han adoptado encomendar tales funciones a “EMPRESAS UNICAS” con administración mixta Gubernamental – Privada (a nivel metropolitano), sin fines de lucro y con tarifas dispuestas con criterio social. Otra característica principal es la integración de los diversos modos de transporte, incluyendo los niveles internacional, regional, gestionando de este modo, una explotación conjunta y ordenada de todos los medios concurrentes en el nivel urbano.

 

Nótese que el concepto de la ausencia del fin de lucro, no se opone a que los privados prestadores de los servicios obtengan sus legitimas utilidades; ello sí se refiere, a que las decisiones de la Empresa Única, establecerá tarifas que entreguen un excelente servicio que en definitiva redunde en condiciones de vida más adecuadas para la población y que, como consecuencia de sus políticas tarifarías monetarias, solo sean aquellos necesarias para la expansión y mantenimiento del mencionado servicio para el Área Metropolitana.

Estas Empresas Únicas, creadas por ley dentro de la legislación vigente para Gobiernos Metropolitanos, considerarán tres niveles:

 

1.- Un cuerpo colegiado consejal mixto con participación gubernamental (51 %), representantes de la comunidad (municipalidades y junta de vecinos) y también prestadores del servicio. Este consejo resuelve acerca de las decisiones políticas, para los planes y programas de operación, tarifas y presupuesto de inversiones para mantener la calidad del servicio.

 

El reglamento precisará la cantidad y la forma de elegir a los representantes en concordancia con actuales medidas vigentes para el Gobierno Metropolitano. El trabajo de este cuerpo colegiado se hará en base a tareas por objetivos asignadas a las comisiones que conforman el Consejo.

 

2.- Un cuerpo de profesionales y administrativo, permanente con carácter ejecutivo operacional, constituido por funcionarios de carrera, especializados, que toma todas las decisiones técnicas administrativas concernientes a la aplicación de los fondos, designaciones del personal, características y usos de los equipos, etc.

 

3.- Un estamento que se mantendrá dentro de las formas que determine el Poder Judicial y la Contraloría General de la República, encargado de las situaciones de carácter jurídico, de sanciones y premios, controversias y quejas de cualquier índole con facultades arbítrales y capaces de resolver cualquier situación de continuidad de los servicios y al efecto discernir acerca de las decisiones sobre indemnizaciones u otras cláusulas contractuales previstas en la ley y los acuerdos del primer estamento (con facultades similares a una Superintendencia).

 

Para complementar la proposición que hacemos con este documento, es necesario comprender que dentro de tal institución debe generarse un estamento técnico capaz de proveer un sólido apoyo en todos los niveles científico y profesional. La planificación, programación, implementación y control serán encomendados a personal altamente especializado permanente y cuyos accesos a los cargos será por concurso público de capacidades y méritos. Por otra parta la implantación de Normas y Sistemas de Control se basará en permanentes campañas de divulgación y educación hacia los usuarios; las reacciones de éstos y los de Personal de Servicios, se medirán con investigación sociológicas, sicológicas y psicotécnicas, ello en concordancia con las normas sobre Calidad Total. Todo este quehacer formara parte esencial de la estructura y facultades de la Empresa Única.

 

 

 

3.         Sugerencias para Políticas Globales (necesarias para la eficiencia de la Empresa Única).

 

3.1       Transporte Urbano de Pasajeros

 

El transporte colectivo de pasajeros debe tener prioridad de solución en relación con el transporte de cargas y los problemas inherentes a vehículos particulares. Se precisa contar cuanto antes con una política de tratamiento para estacionamientos de vehículos en la vía pública y en recintos particulares, en todas las ciudades importantes.

 

Debe incentivarse la adecuación de equipos e infraestructura de mantención, a los correspondientes servicios que se están prestando. Preparar una necesaria tipificación del parque de máquinas y una racionalización de las adquisiciones (Vehículos; repuestos).

 

3.2       Transportes de Cargas

 

Debe procurarse que el transporte de mercaderías en el territorio Urbano, cumpla una función de distribución ó nexo entre Mercado mayorista y Mercado Minorista. No se debe tolerar la pasada de mercaderías “En Tránsito a Distancia”; para cuyos efectos se dispondrán en forma adecuada los correspondientes “Terminales” ó “Centros de Intercambio” con carácter de “Puerto Territorial” ó “Autopuerto”. De ninguna manera se permitiría almacenamiento permanente ó de largo plazo en dichas áreas  ni zonas adyacentes inmediatas.

 

Los mercados y Centros de Remate y venta de productos, se ubicarán definitivamente en áreas periféricas contempladas en los correspondientes Planos Reguladores del uso del territorio Urbano; con un acceso expedito a las vías de circunvalación.

 

El uso de la infraestructura vial en el territorio Urbano, por vehículos de carga, debe ser reglamentado, por ordenanzas comunes  a todos los Municipios que componen el área Metropolitana.

 

4.         Conclusión Final

 

Para el fiel cumplimiento de los propósitos expuestos y también de la necesidad planteada en el punto 2.2 como tarea para el MTT, se requiere que este Ministerio al igual que la Empresa Única de Transporte de Santiago cuya gestación se propone, carezcan de cualquier grado de rigidez, que impida ir adaptando su propia estructura organizativa en función de su capacidad necesaria para encarar nuevos problemas. En especial se recalca que ahora debería dotarse de amplias facultades y poderes en los aspectos de su incumbencia en el nivel nacional, para investigar, orientar, controlar y dar normas en todas las materias de su incumbencia, facultándose para disponer de la dotación de recursos humanos, connotación “multidisciplinaría” y de materiales cada vez que fuese necesario. Dejase especial constancia que no se considera la fiscalización, por cuanto una vez dictadas la normas los sistemas de control de calidad y las formas de sanciones que procedan estas serán ejercidas por organismos especializados de la Justicia Ordinaria, la Contraloría General de la República, y organismos de certificación debidamente autorizados, incluso en los ámbitos privados; evitando de este modo la distracción del personal y recursos, respectos de las tareas esenciales que a nivel nacional debe tal Secretaria de Estado ejercer para el desarrollo del sector transporte. 

 


II.   MEDIDAS ANUNCIADAS POR LA PRESIDENTA MICHELLE BACHELET,   EL 11 DE MARZO DEL 2007

 

Participantes en el Grupo de Trabajo

 

Catherine Ahumada                                         PUCV

Liliana Anduaga García                                   UTEM

Marco Barra                                                   UTEM

Alex Godoy                                                    PUCV

Bárbara Guerra                                               PUCV

Pablo Labarthé                                               UTEM

Daniel Méndez                                    UTEM

Francisco Pizarrro Solís de Ovando                 PUCV

Carolina Rebolledo                                         PUCV

Rubén Dario Solano                                        AGTTP

Crescente Urrutia Ortega                                UTEM

 

La Presidenta Michelle Bachelet anunció el 11 de marzo del presente,  23 medidas a implementarse dentro del corto plazo, las que tendrían un costo estimado de $ 15.000 millones (US$ 27,8 millones). Entre dichas medidas se cuentan la introducción de servicios expresos desde la periferia al centro utilizando las autopistas urbanas, integración de los taxis colectivos, mayor fiscalización a las frecuencias, ampliación de los servicios nocturnos, extensión del horario de servicio del Metro hasta las 23.00 hrs. e incorporación de nuevos carros. Una de las principales medidas fue la reinstauración de las pistas exclusivas para el tránsito de microbuses en las principales arterias de la ciudad, lo que generó en sus primeros días  congestiones en los vehículos particulares. A estas medidas se sumaría la ampliación de 75 recorridos y la incorporación de 300 nuevos buses, lo que fue anunciado por el Ministro de Transportes, el 18 de marzo recién pasado

 

Se estableció, que las medidas apuntan en parte a mejorar el servicio del transporte público en los aspectos que se necesitan para satisfacer a los usuarios y que traen una oportunidad para incorporar la comunidad en la implementación de proyectos de gran impacto social como el Transantiago, haciéndola partícipe del control de calidad de los servicios y de la divulgación de la información.

 

Para lograr un sistema satisfactorio de transporte, es vital contar con un Plan Regulador que contengan normas sobre vialidad y uso de suelo al servicio de las operaciones del transporte y tránsito, que considere las condiciones naturales del territorio, la densidad de población, la ubicación de las actividades económicas, etc.

 

Establecer taxiscolectivos, bajo la misma modalidad que los buses locales o alimentadores. Esta medida corrige un error de planificación, porque se reconoce la importancia de los taxiscolectivos. Existen vías muy angostas como pasajes y de capa asfáltica inadecuada para la circulación de los buses. Medida de gran ayuda para las zonas de la periferia y muy distantes.

 

El aumento de la oferta y la modificación de los servicios deben ser condicionadas con los requerimientos de los municipios para satisfacer a los usuarios

 

Reforzar la información puerta a puerta para asegurar que la gente conozca el recorrido que más le conviene. Esta medida debe ser complementada con los medios de difusión, especialmente orientados a quienes les cambiaron recorridos y a los usuarios no habituales o de paso.

 

Que las autoridades del transporte fiscalicen con todos los medios, para controlar el cumplimiento de los servicios e informar a los usuarios las obligaciones que deben cumplir las empresas operadoras, de modo que el usuario además, denuncie y califique la calidad del servicio.

 

 

II.  TARIFAS DEL TRANSANTIAGO

 

Participantes en el Grupo de Trabajo

 

Felix Caicedo                                      PUCV

Karin Heim                                         PUCV

Alejandro Jer                                      UTEM

Nicolás Jeréz                                       UTEM

Alvaro Miranda                                   UTEM

 

El tema tarifario y económico en Transantiago es de carácter fundamental, a diferencia de otras áreas este ámbito debe, necesariamente, entregar buenos resultados. Un mal desempeño es inaceptable, ya que ello implicaría la inmediata quiebra de las empresas operadoras del sistema, del ATF o el SIAUT, quedando la ciudad de Santiago sin un sistema de transporte público, situación que colapsaría la marcha económica de la Nación en su conjunto. Por ello el tema del funcionamiento económico de Transantiago debe ser pensado y tratado delicadamente.

 

En poco más de un mes de operación del nuevo sistema de transporte público de Santiago la marcha económica ha sido desalentadora. A los primeros días de gratuidad obligada del sistema, producto de la incapacidad técnica de recaudar el valor de los pasajes, se han sumado una serie de problemas que han implicado modificar y endurecer una serie de políticas referentes a temas tarifarios y, por ende, a la operación económica del proyecto.

 

El aumento del tiempo de transbordo de 90 minutos a 2 horas, el establecimiento de una tarifa fija en $380, la circulación de poco más de 200 buses sin el sistema de validación de las tarjetas, la incorporación de nuevos buses producto de la exigua oferta de transporte (aumento de la inversión y costos de operación) unido a la mala calidad del servicio, en términos de frecuencia y comodidad, configuran un panorama poco alentador para la gestión económica del proyecto, ya que cualquier decisión en el ámbito tarifario está sujeta a un fuerte condicionamiento político, en función de los reclamos y quejas de los usuarios por la mala calidad del servicio, configurándose una seria restricción política y comunicacional  al alza tarifaria, a pesar de que esta sea necesaria.

 

Por lo anteriormente expresado, a continuación se entregan una serie de sugerencias e ideas para la gestión tarifaria del proyecto, las cuales corresponden al trabajo de la comisión de “Gestión Tarifaria” del encuentro de planificación y discusión del Transantiago, organizado por la Universidad Tecnológica Metropolitana y la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

A continuación se entregan y detallan las principales conclusiones de la comisión, en los diversos ámbitos de acción identificados.

 

1.         Estructura de Costos

 

Para cualquier empresa de transporte es de estricta necesidad el conocer en detalle los costos del sistema, en lo posible manejarlos de la manera más desagregada posible, con un orden adecuado, dentro de un sistema flexible a ser modificado y capaz de actualizase continuamente conforme surgen nuevos datos.

 

Lo anterior implica establecer, conocer y manejar una estructura de costos moderna y que atienda a las necesidades de planificación, proyección y toma de decisiones de la empresa. Tal estructura debe ser elaborada de manera técnica en base a datos históricos de operación, motivo por el cual se debe contar con un orden contable de alto nivel, el cual permita realizar este tipo de análisis.

 

Una vez establecida la estructura de costos podrán conocerse indicadores de operación económica tales como el costos de un kilómetro recorrido ($/km), costos de un pasajero transportado ($/pax), costos pasajero – kilómetro transportado ($/pax – km), etc. Esta información será de vital importancia para la planificación de recorridos, estructura de trazados, determinación de transbordos e incorporación de nuevos modos a Transantiago (taxi colectivo, y EFE).

 

Por otra parte el establecimiento de una estructura de costos permitirá identificar áreas de costos excesivos, o aquellas de mayor sensibilidad para la estructura económica de cada empresa y el proyecto, potenciando la toma de decisiones de mayor certeza y calidad en base a los antecedentes disponibles.

 

En términos generales, una estructura de costos conocida y de buena calidad, es una herramienta necesaria e imprescindible para una gestión económica – operacional al interior de una empresa de transporte, por ello es aconsejable el realizar este tipo de estudios y trabajos en las empresas de operadoras de Transantiago sí es que no existe aún.

 

2.         Flexibilidad Tarifaria Según Cantidad de Viajes Pagados

 

La experiencia en diversas ciudades europeas como Barcelona, Madrid, Paris, Londres, Estocolmo, Zurich, Berlín entre otras, ha demostrado que las autoridades metropolitanas de transporte de cada ciudad han optado por un sistema de tarifas flexibles, las cuales disminuyen el costo unitario de cada pasaje de transporte en función de la cantidad de viajes cancelados.

 

Por ejemplo TMB (Transportes Metropolitanos de Barcelona), empresa estatal encargada de la operación de los buses, metro y tranvía en esa mediterránea ciudad, en perfecta coordinación con los ferrocarriles de cercanías y nacional, ofrece a todos los usuarios distintos billetes de transporte, los cuales disponen de diferentes cantidades de viajes, por ejemplo T10 (10 viajes), T30 (30 viajes), T50/30 (50 viajes en un periodo máximo de 30 días), T mes (viajes ilimitados durante un mes), T trimestre (viajes ilimitados durante un trimestre), T semestre (viajes ilimitados durante un semestre), T día (viajes ilimitados durante un día) y T 3 días (viajes ilimitados durante 3 días).

 

Todos estos billetes de transporte variaban sus precios en función de la cantidad, de manera que para el usuario frecuente resultaba más económico adquirir un billete T30 que 3 billetes T10, por ejemplo. De esta forma es posible entregar una mejor oferta tarifaria a cada usuario, acomodando la oferta de tarifas a la situación de cada usuario en particular, haciendo más atractivo el sistema.

 

Este sistema implica para las empresas una mejora en la recaudación de dineros, ya que incentiva a los usuarios a invertir en billetes de transporte (cargas en la tarjeta bip!) por adelantado, ya que quien lo haga gozará de tarifas más bajas, percibiendo las empresas dineros por “adelantado”, situación que es atractiva económicamente no sólo para el sector de transportes, si no que para cualquier empresa de cualquier rubro.

 

3.         Tarifa Horaria

 

Los atochamientos y excesiva demanda en horas punta, pueden ser disminuidos mediante la implementación de tarifas variables según periodos del día, de manera de cobrar una tarifa mayor en aquellos horarios de mayor demanda, incentivando a los usuarios a modificar las horas de viaje en aquellos casos en donde es posible hacerlo.

 

Esta política no es nueva, ni siquiera en nuestro país, ya que es justamente lo que ha hecho desde hace varios año Metro S.A. y actualmente las consecionarias de autopistas urbanas desde el 1º de Enero de 2007.

 

4.         Subsidios a las Empresas

 

Los subsidios al transporte público urbano no son nada extraño en Europa, en donde en prácticamente todas las grandes capitales y ciudades destinan dineros al subsidio del transporte público. Esta situación ha sido comentada y analizada en innumerables oportunidades por especialistas y políticos, pero nunca se ha materializado, existiendo sólo un subsidio a la inversión en infraestructura en el caso de Metro S.A. y, recientemente, en la construcción de paradas, terminales intermodales y mejoras viales para la circulación de los buses de Transantiago, pero en ningún caso en nuestro País se ha entregado un subsidio a la operación del sistema de transporte.

 

Esta situación es probable que deba ser analizada en el nuevo contexto de Transantiago, ya que la información disponible públicamente en prensa y a través de los organismos técnicos del estado, han consignado una fuerte proyección de pérdidas económicas durante la operación del primer año de Transantiago, las cuales se estiman en US$ 500 millones de dólares (El Mercurio, Sábado 24 de Marzo de 2007, cuerpo C).

Estos malos augurios suponen que bajo el actual sistema de operación de Transantiago no es posible rentabilizar el sistema y, lo que es peor, la actual oferta de vehículos en operación es insuficiente, motivo por el cual seguramente será necesario poner en circulación nuevos buses, aumentando la inversión y costos de operación pero a un mismo nivel de demanda, situación que sólo agrava el actual problema.

 

En este contexto el tema del subsidio comienza a vislumbrase como una necesidad ineludible, a pesar de las complicaciones que ello conlleva. Por estos motivos resulta oportuno el pensar en tipos y formas de subsidio a la operación de las empresas de transporte público.

 

La primera forma de subsidio que usualmente se piensa es la de traspasar una cierta cantidad de dinero desde las arcas fiscales al sector privado. Sin embargo esta forma de subsidiar no es recomendable en el caso de Transantiago, ya que puede ocurrir que parte del subsidio entregado tenga su origen en una mala operación y gestión empresarial, por lo que no se hayan minimizado los costos, situación que implicaría subsidiar no la insuficiente demanda o baja tarifa al usuario final, sino que los errores en la operación del sistema.  Por ello  en el caso de Transantiago son recomendables otras formas subsidiarias y dejar el traspaso de dinero como una última alternativa, sólo en caso de una emergencia. Para ello sería posible el implementar un sistema de subsidios tributarios a la operación del sistema, consistente principalmente en la rebaja de impuestos, tanto específicos, al valor agregado y, en último caso, a las utilidades de las empresas. De esta forma los combustibles, lubricantes, repuestos, accesorios y compra de nuevos buses podrían descontar impuestos y, sí fuese necesario, descontar la tributación de las empresas por las utilidades obtenidas.

 

El entregar este tipo de beneficios tributarios podría implementarse bajo condiciones de operación óptimas fijadas por el Estado, como formas y tipos de mantenimiento de los buses (mantenimiento preventivo y correctivo centralizado a través de un sólo taller responsable, que entregue garantías de calidad en el servicio y responda económicamente por fallas y desperfectos mecánicos que no debieran ocurrir), ello implicaría el implementar una operación y mantención de los buses de alta calidad, obligando a las empresas responsables a centralizar las compras de repuestos y accesorios, consiguiendo elevar el número de repuestos comprados, estableciendo economías de escala en  esta gestión, por ejemplo.

 

De esta manera una buena política de subsidios, de parte del Estado, puede ser una poderosa herramienta para incentivar a las empresas a una optimización en su operación, disminuyendo los costos y por ende bajando el monto a subsidiar, consiguiendo subsidiar las necesidades de los usuarios y no los errores de gestión y operación.

 

Por último, cabe mencionar que el tema de los subsidios tal vez sea indispensable, nadie en estos momentos puede decir a ciencia cierta cual será la trayectoria de la marcha económica de Transantiago, pero los datos actuales muestran, hasta el momento, que probablemente sea necesario un subsidio estatal, sin perjuicio de los costos externos que provoca el proyecto, entre ellos los costos ambientales y sociales, ya que el tiempo de los usuarios también tiene un valor económico, por lo que cada usuario al viajar está aportando además de su pasaje un recurso valorable monetariamente, el cual en ningún caso es considerado ni pagado.

 

 

5.         Medidas de Restricción al Vehículo Privado

 

Las medidas de restricción al vehículo privado aparecen como una opción necesaria para el aumento de la demanda del transporte público, toda vez que al aumentar los pasajeros transportados, los costos medios de operación disminuyen, situación indudablemente ventajosa para el transporte público. Por ello un aumento de la demanda ayuda positivamente a la gestión económica del proyecto.

 

Lamentablemente en estos momentos la demanda actual no es satisfecha por el nivel de oferta del sistema, por lo que cualquier medida de restricción al vehículo privado resulta poco aconsejable, toda vez que no existe la capacidad de transportar a más usuarios de los que ya utilizan el sistema pero, por otra parte, es poco recomendable pensar en no restringir el transporte privado en el mediano plazo, para incentivar de esta manera el uso del transporte público, siempre y cuando exista una oferta de transporte público de calidad y adecuada a las necesidades de la demanda, ya que un alza en la demanda de transporte público ayudará a disminuir posibles subsidios de parte del Estado, además de contribuir a la sostenibilidad medioambiental de la ciudad.